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Ene 20

¿A quiénes beneficia y a quiénes perjudica el derrumbe del precio del petróleo?

Cada día que pasa, vuelve a producirse un nuevo mínimo en los precios del crudo en el mercado internacional. Al exceso de oferta existente en los últimos meses y la reducción de la demanda internacional del crudo, ahora se suma el levantamiento de las sanciones económicas a Irán, uno de los principales productores de crudo del mundo, de hecho se calcula en medio millón de barriles la producción diaria que aumentará la sobreproducción existente en los mercados internacionales de petróleo.

Como ya comentamos en anteriores post, esta situación sin duda que beneficia a los consumidores finales de este “oro negro”, pero también perjudica en especial a los productores. A continuación expondremos a quienes beneficia y a quiénes perjudica esta continua caída y derrumbe del precio del petróleo, que hace unos meses algunos auguraban llevaría al precio del crudo al entorno de los 20 dólares el barril.

caída precio

Ya no estamos tan lejos de esos pronósticos que hace unos meses parecían impensables. De hecho los precios actuales se han situado en los 26,55 dólares para el barril de referencia estadounidense Texas (WTI), mientras que el de referencia europea, el barril tipo Brent, marcó un precio de 27,88 dólares y el de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) cotizaba en 23,85 dólares. Sin duda que estos precios y la tendencia actual, insinúan que se seguirán marcando mínimos en las próximas jornadas. Al menos hasta que se reequilibre la oferta actual.

A quiénes beneficia

1º) Consumidores finales y profesionales del transporte: Los efectos de la caída de precios del crudo se pueden notar de forma sobresaliente en las facturas energéticas de los consumidores del petróleo y sus derivados. En estos momentos en la mayor parte de las gasolineras se puede observar que el precio del gasoil y otros carburantes están por debajo del euro, y en muchas incluso en torno a los 90 céntimos por litro. Y en algunas gasolineras incluso con precios por debajo de los 80 céntimos (Ejemplo: 75,9 céntimos el litro de diésel para socios de COSTCO en su gasolinera en Getafe).  Para los consumidores finales según algunos cálculos se prevé un ahorro anual de 167 euros para los usuarios de Diesel, Lógicamente la cantidad final dependerá del consumo y gasto habitual en carburante, pero en especial los profesionales del transporte y las empresas de transporte están notando una bajada considerable en el gasto en carburante, lo que permitirá un gran alivio para su economía.

2º) Países importadores de crudo: En la misma línea que el anterior punto podemos situar a los estados “dependientes” energéticamente de la importación del petróleo y sus derivados. La caída del crudo les permite ahorrar de forma notable en su factura energética y equilibrar sus respectivas balanzas comerciales. Por poner sólo un ejemplo, podemos fijarnos en nuestro país, España. Como ya indicamos en un post anterior del pasado 13 de Enero“el estado Español, que importa el 99,6% del crudo que consume, según los Presupuestos Generales aprobados para 2016, se realizó el cálculo para un precio medio del petróleo de 68,8 dólares/barril. Si los precios del barril se situaran entorno a los 30 dólares actuales, el ahorro se acercaría a los 17.000 millones de dólares.” Estos precios incluso se están rebajando todavía más respecto a esos niveles.. De hecho en declaraciones del Ministro de Economía en Funciones, Luis de Guindos, hay más noticias positivas: “si el petróleo se mantiene al actual precio de unos treinta dólares el barril, la economía española en 2016 crecerá medio punto adicional, es decir, un 3,5%, y además el ahorro en la balanza de pagos española, se situaría entre los 15.000 y los 20.000 millones de euros, además de la caída de algo más de un punto en la inflación anual”. Por tanto, como se puede observar en estos países dependientes energéticamente e importadores de petróleo, los efectos de esta bajada en el precio del crudo, favorecerán un importantísimo ahorro en la balanza de pagos o balanza comercial, un descenso de la inflación y un mayor crecimiento económico.

 A quiénes perjudica

1º) Países productores de crudo y sus derivados: Sin duda alguna los países productores se están llevando la peor parte de este derrumbe del precio del barril. En contra de lo mencionado anteriormente, muchos países están viendo como su principal recurso para obtener ingresos económicos, ha reducido de forma importantísima su demanda, y lo que es peor, ha bajado drásticamente su precio. Esto conlleva a la consiguiente realidad económica, si hay menor demanda y el precio baja en picado, los ingresos se reducen de forma notable. En aquellos países cuya principal “motor” es la producción y venta de petróleo, esta caída está provocando serios problemas económicos, y en otros incluso está colapsando económicamente algunos países. Ante la reducción de ingresos y el mantenimiento de gasto, los estados aumentan de forma muy considerable su déficit público. Por tanto en muchos países que quizá con anterioridad no notaban mucho los efectos de la crisis, ahora ante el gran agujero provocado en sus cuentas públicas están tomando medidas para ajustar los gastos de forma drástica. Por ejemplo, Arabia Saudí, ante un desajuste cercano al 15 % en sus cuentas públicas, ha elevado un 50% el precio de los carburantes a sus ciudadanos y podría sacar a Bolsa la petrolera estatal Aramco. Otros países considerados como grandes productores mundiales como Rusia, Brasil o Venezuela, también notan de forma importante esta crisis de demanda, el crecimiento de sus economías se está viendo muy afectado y a su vez esto puede lastrar o arrastrar a otras economías regionales o incluso internacionales. De hecho el FMI, acaba de volver a pronosticar una reducción en el crecimiento previsto en la economía mundial para este año y el siguiente.

Otra consecuencia importante no sólo se notaría en las economías de estos países, sino también en su situación política. Si los precios siguen cayendo o siguen manteniendo su bajo nivel durante mucho tiempo, como es previsible, puede también poner a prueba la solvencia de dichos países incluso la estabilidad política de los mismos, incluso hablándose de cambios de régimen. En algunos países el pánico ya se puede atisbar, por ejemplo, el ministro del Petróleo de Nigeria exigió una reunión de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo, posiblemente en el transcurso del mes de febrero.

Como decíamos antes, debido al exceso de oferta, que se verá incrementada en la “nueva producción” de Irán, tras el levantamiento de las sanciones internacionales (se calcula en torno a 500.000 barriles diarios) y la reducción de la demanda del crudo, estas situaciones tienen visos de mantenerse aún en el tiempo.

2º) Empresas energéticas ligadas al negocio de extracción y manufacturación del crudo: Cómo es lógico los principales afectados además de los estados productores, son en el sector privado aquellas empresas dedicadas a este mercado. Grandes empresas como en el caso de España, Repsol, y otras en otros muchos países, están viendo como esta situación está afectando a sus previsiones y cuentas de resultados. También está afectando notablemente a la cotización de muchas de ellas, con importantes caídas en el precio de sus acciones, por tanto de su valor por capitalización bursátil, y ya se está notando en movimientos para reducir su masa laboral proponer o ejecutar el despido de miles de trabajadores. Esto afecta de hecho a la reducción en la inversión que estas empresas realizan para aumentar la producción, lo que a su vez podría ocasionar que en los próximos años se pudiera provocar “desabastecimiento” o al menos un desajuste en el suministro.

3º) ¿Y si se da la vuelta a la situación?: Podría ocurrir, si los principales productores se ponen de acuerdo, y comienzan a reducir de forma organizada la producción como ya se ha realizado en ocasiones anteriores y por otras causas citadas en el párrafo anterior se reduzca drásticamente la producción. En este caso, la reducción de la oferta, podría ocasionar lo que podríamos denominar el “efecto rebote”. Una disminución en la producción, podría generar justo lo contrario: una escasez de petróleo y una fuerte subida del precio del mismo. (Ya se sabe, ley de libre Mercado, a mayor demanda, suben los precios).  Esta situación podría iniciar de nuevo el comienzo de un ciclo que ya ha sido habitual en otras materias primas como el oro y el cobre. Es decir, ciclos en los que la bajada o caída brusca de precios debido a un exceso en la oferta, conlleva a que se termine recortando en la producción del bien, con la consiguiente reducción de la oferta y dando un fuerte incremento de los precios, lo que volvería a iniciar las fases de expansión de precios, llegando a una nueva sobreoferta como la que se está sufriendo en la actualidad.

Como vemos en la actualidad para la mayoría de los mortales, consumidores finales, transportistas y estados importadores, esta situación puede resultar muy ventajosa al menos por ahora, pero los efectos a futuro en la economía, pudieran ser perniciosos, si la situación se da la vuelta, perjudicando notablemente a todos aquellos que hasta la fecha se están viendo beneficiados. Por el momento aprovechemos, los efectos positivos que pueda tener en nuestras economías, caseras y nacionales.

Esperamos que este análisis os haya sido de utilidad, y os pueda servir de ayuda para entender este episodio económico.

Hasta el siguiente post.

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